Avanzando por la ruta decidí retomar mi blog luego de ser víctima
de hackers, viajar en bicicleta permite una interacción con el ambiente,
respirar aire puro, ejercitarse y algunas veces también víctima de las
imprudencias de aquellos que manejan un vehículo de cuatro o más ruedas y se
creen dueños de las carreteras.
Hablando de carreteras muchos árboles, muros y puentes se
encuentran pintarrajeados por partidos políticos. Rojo, verde, naranja
contaminan el paisaje, por lo cual surgieron varias ideas para escribir principalmente
sobre democracia y quienes invierten en democracia.
En palabras sencillas democracia no es más que el gobierno
de, por y para el pueblo lo cual es muy discutido, Platón y Aristóteles
repetidamente debatieron sobre democracia lo consideraban como un tipo de
gobierno hasta cierto grado problemático. En esa relación ricos contra pobres
el temor radicaba en que los “pobres” al ser mayoría alteraran el status quo de
los ricos.
La democracia ha mutado a través del tiempo, en la
modernidad el poder se deriva del pueblo quien lo delega en representantes
electos (en nuestro medio mal elegidos). Alrededor del mundo es la forma de
gobierno que predomina.
Entonces, surge la inquietud
¿estamos en una democracia de fachada? La respuesta es sí, además invertir
en democracia es un negocio rentable para el verdadero sistema de gobierno de
Guatemala que se llama Oligarquía, para profundizar en dicho sistema es la concentración
del poder económico y político en
pequeños grupos de individuos pueden ser familias o grupos muy cohesionados que
tienen intereses comunes, es un sistema totalmente antidemocrático aunque si se
pueden celebrar elecciones siempre y cuando no pongan en peligro intereses
familiares corporativos de origen colonial específicamente terratenientes,
actualmente monocultivos (palma africana, caña de azúcar, café, banano).
Oligarcas que juegan
a la democracia con negocios llamados partidos políticos cuyo fin es proteger y
defender intereses particulares por ende tienen secuestrada la participación real
del ciudadano con el único fin de tomar los recursos de todo el mundo solo
en su propio beneficio.
Veo la milpa, el transportista, al albañil, vehículos del
año en la ruta el reflejo de las diversas clases sociales y pienso en que los
gobiernos deberían concebirse basados en la naturaleza de los gobernados, mientras
como ciudadanos sigamos indiferentes a la participación política consciente, seguiremos debatiendo sobre la lucha de clases, los que hacen todo el
trabajo queriéndose rebelar contra los que tienen el dinero.

